Antes de comenzar de lleno a buscar nuestro primer trabajo,
debemos fortalecer varios aspectos de nuestra personalidad que nos lleven a
afrontar con éxito esta nueva etapa en nuestra vida.
AUTOCONOCIMIENTO
El objetivo de comenzar la búsqueda de empleo dedicando un
tiempo a reflexionar sobre nuestro “equipaje de salida”, tiene como finalidad
saber cuáles son nuestros puntos fuertes, así como los débiles, de cara a
enfrentarnos a la competencia que sin duda supone el batallón de personas que
anhelan un empleo.
Tu aportación al mercado de trabajo radica en tu forma de
ser, tus conocimientos, tus habilidades, tus condiciones socioeconómicas, tus
preferencias laborales... es decir, todas aquellas conductas y condiciones que
tienen importancia para la búsqueda y desempeño de un puesto de trabajo.
Analizaremos estas variables con más detalle.
La personalidad
La personalidad hace referencia al conjunto de formas
relativamente consistentes que tenemos de comportarnos en las distintas
situaciones. Hay muchas pruebas diseñadas para medir la personalidad en el
mercado bibliográfico, así como en páginas especializadas de Internet. Algunas
están totalmente tipificadas, y otras consisten en preguntas abiertas . Es muy
importante que seas sincero contigo mismo; todas las formas de ser tienen
ventajas e inconvenientes, dependerá de la ocupación e incluso del momento en
concreto. Lo importante es saber cómo paliar los posibles inconvenientes de una
determinada forma de ser. Si te resulta difícil dar respuestas sobre ti mismo,
puede ayudarte pensar en situaciones concretas de tu vida.
El objetivo que aquí nos proponemos es ayudarte a
reflexionar sobre aquellos rasgos de personalidad más relacionados con el mundo
del trabajo.
Ansiedad
Un punto de partida para conocer si eres una persona ansiosa
o no puede ser contestar a estas preguntas:
¿Te pasa a menudo que te sientes nervioso y alterado sin
motivo aparente?
¿Cómo reaccionas ante las situaciones de cambio que aparecen
en tu vida?
¿Cómo reaccionas con las situaciones novedosas?
¿Sabrías decir qué situaciones son las que te producen
ansiedad?
¿Qué haces cuando estás muy nervioso para controlar la
ansiedad?
¿Cuánto dirías que te preocupa tu futuro?
¿Sueles tener problemas físicos que los médicos no saben por
qué te pasa? (dolores de espalda, de estómago, de cabeza...)
La ansiedad en su justa medida no es mala; un grado medio de
ansiedad en situaciones en las que se nos exige una respuesta laboral eficaz
movilizará nuestros recursos.
Autoestima
Es el valor que nos damos a nosotros mismos, los
sentimientos de cariño y aceptación que tenemos hacia nosotros. Esta valoración
parte de la imagen que nos hemos formado de nosotros mismos. Será más saludable
en la medida en que dicha imagen se fundamente en un buen autoconocimiento. La
baja autoestima llevará a la inactividad, ya que suele ir acompañada de
expectativas de fracaso. Por el contrario, las personas con un autoconcepto
positivo responderán mejor a los nuevos retos. ¿Qué perfil de persona piensas
que piden hoy día las empresas? Sin duda alguna, el segundo; la experiencia ha
demostrado que a largo plazo resulta más beneficioso una plantilla de empleados
que participen de la cultura de la empresa y que asuman responsabilidades
acordes con sus capacidades e intereses. A continuación te mostramos unas
preguntas que te permitirán comenzar a pensar sobre tu autoestima:
¿Serías capaz de describirte a ti mismo? (que forma de ser
tienes, cómo es tu relación con los demás...)
¿Puedes dar una definición de ti mismo?
Si te has dado cuenta de que hay formas de reaccionar tuyas
que no te gustan, ¿cómo actúas? ¿Tratas de cambiarlas?
¿Te tienes cariño a ti mismo? ¿O más bien eres muy duro a la
hora de valorarte?
¿Cómo piensas que te valoran los demás?
¿En qué medida te afecta la valoración que hacen los demás
de ti?
Hoy día hay en el mercado muchos manuales de autoayuda,
dirigidos a mejorar la autoestima, así como portales de Internet, publicaciones
periódicas, cursos ofrecidos por especialistas, etc. Es bueno que sepas que
todos ellos siempre trabajan los siguientes pilares:
Conocimiento de uno mismo
Aceptación de uno mismo: no significa que no puedas
proponerte cambios; al contrario. Pero siempre debes partir de querer lo que ya
eres.
Aceptación de la responsabilidad de nuestra propia vida.
Muy relacionada con la autoestima está la autoeficacia . Se
trata de la valoración que hacemos de las competencias que tenemos y cómo las
utilizamos a la hora de realizar una tarea. Correlaciona positivamente con el
éxito en la tarea, una percepción positiva de nuestra autoeficacia nos acerca a
hacer mejor lo que nos proponemos.
Autocontrol/Dominio de uno mismo
Otra característica de personalidad valorada en el mundo
laboral es la capacidad de dominar los impulsos, y de saber esperar los
resultados positivos de nuestras acciones que no llegan de forma inmediata. El
autocontrol cobra además especial importancia en la búsqueda de empleo: ¡pocas
veces nuestra búsqueda nada más comenzar se ve recompensada con un empleo!
Estamos hablando de un rasgo muy específico y muy fácil de observar en uno
mismo.
Perseverancia
Es la capacidad de persistir hasta lograr el objetivo
marcado, pese a las posibles dificultades que puedan surgir. Esta variable está
muy relacionada con el autocontrol. Y también es un valor en alza para las
empresas. Reflexiona sobre tu capacidad de perseverancia:
¿Te consideras una persona constante en los proyectos que te
marcas?
¿Cuándo te surgen dificultades abandonas o más bien te
creces ante las dificultades?
¿Te sueles poner metas en las distintas facetas de tu vida?
¿Crees que para tener éxito es necesario ser constante y
tenaz?
Hay otras variables de personalidad que también serán en
muchos casos objeto de “investigación” en los procesos selectivos. Estas
variables hacen referencia a nuestra forma de relacionarnos con los demás.
Hablamos de habilidades sociales . Las conductas socialmente habilidosas nos
llevan a expresar nuestros deseos, opiniones, de forma adecuada a la situación,
reconociendo y respetando a la vez esas conductas en los demás, de forma que se
minimizan las posibilidades de que surjan problemas.
Mencionamos anteriormente que una de las características del
empleo de este milenio es la necesidad cada vez mayor en muchos sectores de
trabajar en equipo, la interdisciplinaridad. Las empresas demandarán candidatos
capaces de relacionarse con los demás de forma efectiva. Las capacidades más
valoradas serán:
Liderazgo, entendido como la capacidad de motivar y dirigir
grupos de personas
Capacidad de comunicar
Resolución de conflictos
Negociación
Trabajo en equipo
Cooperar y colaborar
A continuación se facilitan dos direcciones de la red donde
encontrarás más cuestionarios sobre características de personalidad
Fuente: aulafacil.com
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